Kraser
Kraser KR7Y
Candado de disco amarillo con alarma de 110 dB y batería recargable por USB. Ligero y barato, pero con bulón de 7 mm y sin homologación: disuade más que protege.
Muy buenoNota de nuestro análisis
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Ventajas
- Alarma de 110 dB con sensor de movimiento
- Batería recargable por USB, sin comprar pilas
- Unos 610 g y tamaño de bolsillo
- Amarillo muy visible, que disuade a primera vista
- De los candados con alarma más baratos
Inconvenientes
- Bulón de solo 7 mm, fácil de cortar
- Sin homologación: no sirve si tu seguro la exige
- Si la batería se agota, deja de sonar
- Sensor demasiado sensible según algunos compradores
Nuestro análisis
El KR7Y es el candado de disco con alarma más sencillo de Kraser. Pesa unos 610 g según la ficha de Amazon, mide 9 × 5,5 × 3,3 cm y viene en amarillo vivo para que se vea desde lejos. A diferencia de la mayoría de candados con alarma de su precio, que funcionan con pilas, lleva una batería de litio que se recarga por USB. Según el fabricante, la carga completa tarda unos 90 minutos, un LED pasa de rojo a verde al terminar y la autonomía llega a unos dos meses, según el uso.
La alarma es su punto fuerte. Tiene un sensor de movimiento y, si alguien manipula la moto, suena a 110 dB en ciclos de unos 10 segundos mientras siga el movimiento. Es más potente que la de 100 dB de los ABUS y se oye bien en una calle tranquila. En las opiniones de compradores se valora el volumen, lo cómodo que es recargarlo y que cabe en un bolsillo o bajo el asiento de casi cualquier moto. Kraser lo anuncia como resistente al agua, y el tamaño reducido hace que sea fácil de llevar siempre encima, algo que no pasa con candados de más de un kilo.
El problema es lo que hay detrás de la alarma. El bulón es de solo 7 mm, la mitad que el de un candado homologado, y no tiene ninguna homologación declarada: ni SRA, ni ART, ni Sold Secure. Un ladrón con una herramienta de corte decente lo abre en mucho menos tiempo que un candado de 14 o 16 mm. Tampoco sirve si tu seguro exige un antirrobo homologado. Algún comprador comenta que el sensor es demasiado sensible y salta con poco, y depender de una batería obliga a acordarse de cargarla: si se agota, el candado sigue bloqueando la rueda, pero ya no suena. Con un bulón tan fino, además, en discos de agujeros grandes queda holgado y se mueve.
Tiene sentido como antirrobo disuasorio para paradas cortas: un café en ruta, una visita a un pueblo, la puerta del trabajo con gente alrededor. También como segundo candado en la rueda trasera, combinado con una cadena o un candado homologado en la delantera, o para una moto pequeña de ciudad que nunca pasa la noche fuera.
Para una moto mediana o grande que duerme en la calle se queda corto. En ese caso, el Kraser KR14S, de la misma marca, añade bulón de 14 mm y homologación SRA, y el ABUS Detecto XPlus 8008 2.0 es la opción más resistente. Si lo que buscas es saber dónde está la moto si se la llevan, combínalo con un localizador GPS como el Monimoto 7.